¿Cómo refugiarse de una tormenta eléctrica?

Los expertos aconsejan buscar un refugio cuando percibamos la amenaza de posibles rayos. Si nos sorprende al aire libre permanecer dentro de un vehículo parado será lo más seguro.  

Según el Sistema de Detección Mundial de Meteorología, cada día se producen en todo el mundo 44.000 tormentas y hasta ocho millones de rayos.

Sin duda, una de las consecuencias más graves de una tormenta es la caída de un rayo a tierra. Se producen cuando la diferencia de potencial entre la nube y la tierra supera la capacidad aislante del aire.

Si este llega a impactar contra una persona se verá seriamente afectada. Según las estadísticas, en el 30% de los casos provocará su fallecimiento y la mayoría de los supervivientes quedará con alguna discapacidad. Entre los meses de mayo y septiembre es cuando se registran los peores datos.

Las zonas rurales son más propensas a sufrir caídas de rayos puesto que los árboles, sobre todo los más altos y los que se encuentran aislados, atraen la descarga eléctrica. Por el contrario, los edificios altos de las zonas urbanas actúan como pararrayos.

Por eso, para evitar consecuencias fatales en el campo, debemos estar atentos a las previsiones meteorológicas antes de realizar actividades al aire libre. Si observamos que el cielo se escurece o empieza a tronar, debemos dirigirnos cuanto antes a un lugar seguro. Nos alejaremos de las zonas altas y nos desharemos de cualquier objeto metálico que llevemos con nosotros. También apagaremos los teléfonos móviles para evitar que las radiaciones electromagnéticas atraigan a los rayos. No nos cobijaremos bajo árboles o rocas altos y solitarios ni cerca de tendidos eléctricos. También nos alejaremos de zonas mojadas como charcos, ríos o piscinas. Según los expertos, el mejor sitio para refugiarse frente a una tormenta es dentro de un vehículo cerrado con el motor apagado y la antena de la radio bajada y desconectada.

Si la amenaza de rayos nos sorprende en el interior de una vivienda, lo primordial es alejarse de las ventanas y no entrar en contacto con ningún objeto metálico o que transmita electricidad. Cerraremos puertas y ventanas y mantendremos apagada la chimenea. Desconectaremos los aparatos eléctricos. El mejor lugar para cobijarnos dentro de una casa es una cama cuya estrucutura no sea de metal.