¿Se puede almacenar la electricidad?

¿Se puede almacenar la electricidad?. Blog aboutwhite

El objetivo es claro: conseguir que la energía eléctrica no tenga que producirse en el mismo momento en que la consumimos… Esto supondría una mayor eficiencia y ahorro en su consumo. Sin embargo, hasta el momento la electricidad no puede acumularse como tal, sino que es preciso transformarla en otro tipo de energía. En este artículo de ABOUTWHITE te contamos cómo se consigue.

La energía eléctrica tiene la ventaja de poder ser fácilmente transportada y transformada en otros tipos de energía. Sin embargo, almacenarla supone todavía un gran reto. Por eso, cuando hacemos el gesto de encender una luz en casa, esa energía se genera en ese mismo instante en una central eléctrica, de manera que podemos consumirla directamente.

Para poder acumular la electricidad, es necesario transformarla previamente en otra energía, como la mecánica, la química o la electromagnética, que sí son susceptibles de ser almacenadas.

Entre las tecnologías mecánicas de almacenaje, se pueden citar el bombeo de agua, la compresión de aire o los volantes de inercia. Si nos centramos en la energía química, ésta puede almacenarse mediante un compuesto, denominado hidrógeno molecular. Por su parte, destaca la energía electromagnética, que permite el almacenamiento de cargas eléctricas al aplicar una diferencia de potencial entre dos conductores separados por un aislante eléctrico.

La acumulación de energía es, a día de hoy, un proceso complicado y costoso.

Por eso, las opciones de almacenaje disponibles en estos momentos permiten hacerlo sólo a pequeña escala. Por ejemplo, podemos contar con energía para sustituir una batería de un coche, pero no podríamos dar suministro de luz a una ciudad entera.

Actualmente se investigan nuevas opciones de almacenaje de energía eléctrica y su desarrollo está ligado al desarrollo de las energías renovables. Y es la acumulación de electricidad nos permitiría, entre otras ventajas, guardar el exceso que se genere cuando su producción sea mayor a su consumo. De esta forma, podríamos posteriormente utilizarla cuando su consumo excediera de su producción. Esto se traduciría en una reducción de costes y un aumento de la eficiencia y de la sostenibilidad de las plantas.

El tiempo dirá si en un futuro no muy lejano podremos contar con sistemas de almacenaje de electricidad en grandes dimensiones, que nos permitan acumular energía para darle nuevos usos cuando sea necesaria.