¿Cómo ahorrar luz en verano?

Mantener nuestras viviendas a una temperatura agradable mediante aparatos de aire acondicionado es el causante de que, con frecuencia, durante los meses estivales se nos dispare la factura energética. Pero en este blog te damos algunos consejos para controlar el ahorro de luz:

  • Aunque fuera de nuestra casa encontremos termómetros que incluso superen los 40 grados, debemos controlar la temperatura a la que programamos nuestros aparatos de aire acondicionados. Los expertos aconsejan que ésta no baje de los 24-26 grados. Debemos tener en cuenta que por cada grado que bajemos, el consumo aumenta entre un 6 y un 8 por cierto. Además, no debemos olvidar apagar el aparato, en la medida de lo posible, por las noches. Un dato que puede servirnos de guía es que se aconseja que la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior no sea mayor de 12 grados, debido al choque térmico tan importante que supone pasar de un ambiente a otro.

 

  • No descuidar el mantenimiento de los aparatos de refrigeración. Debemos limpiar los filtros del aire acondicionado al menos una vez al año para evitar más gastos de los necesarios.

 

  • Estar muy atentos de abrir las ventanas cuando en el exterior bajen las temperaturas y empiece a correr brisa a medida que caiga el sol, durante la noche, o en las primeras horas de la mañana, que suelen ser las más frescas. Por el contrario, durante las horas en las que el sol pega con fuerza, no debemos olvidar no sólo mantener cerradas las ventanas, sino tener las persianas bajadas y los toldos echados, lo que favorecerá mantener una temperatura más baja en el interior.

 

  • Pensar que los ventiladores también pueden ser una buena alternativa a los aparatos de aire acondicionado. Consumen mucho menos energía y pueden ayudarnos a mantener fresca nuestra cosa. Si hace mucho calor, una buena opción puede ser encender el aire acondicionado y cuando la vivienda haya alcanzado una temperatura agradable, apagarlo y tratar de mantenerla con el aparato ventilador.
  • Controlar el gasto que generan otros aparatos que tengamos en casa así como los derivados de la iluminación aprovechando que durante el verano contamos con más horas de luz natural. Así compensaremos el sobrecoste debido al mayor uso de aires acondicionados.